El estreñimiento es un problema frecuente que puede manifestarse con evacuaciones poco frecuentes, heces duras, dificultad para evacuar o sensación de evacuación incompleta. Entre los factores que pueden influir se encuentran una alimentación baja en fibra, una hidratación insuficiente, el sedentarismo, determinados medicamentos y algunos trastornos de salud.
La alimentación y determinados nutrientes pueden desempeñar un papel importante en el mantenimiento de la regularidad intestinal. Entre ellos, la fibra alimentaria y las sales de magnesio actúan a través de mecanismos diferentes que pueden resultar complementarios.
¿Qué hace la fibra en el intestino?
La fibra alimentaria cumple diversas funciones en el aparato digestivo. Dependiendo de su tipo, puede aumentar el volumen de las heces, retener agua y modificar su consistencia, facilitando el tránsito intestinal.
La evidencia disponible muestra que la suplementación con determinados tipos de fibra puede aumentar la frecuencia de las evacuaciones y mejorar la consistencia de las heces en adultos con estreñimiento, aunque la respuesta depende del tipo y de la cantidad de fibra utilizada.
¿Y qué aporta el magnesio?
Las sales de magnesio pueden actuar de una manera diferente. Parte del magnesio que permanece sin absorber en el intestino genera un efecto osmótico, favoreciendo la presencia de agua en la luz intestinal.
Ese aumento del contenido de agua puede contribuir a obtener heces más blandas y fáciles de evacuar. Las sales de magnesio se utilizan desde hace años por este mecanismo, aunque su efecto depende del compuesto, la cantidad utilizada y las características de cada persona.
El citrato de magnesio es una de las formas de magnesio con propiedades osmóticas. Esto permite entender por qué puede resultar interesante cuando el objetivo es acompañar la regularidad intestinal.
¿Por qué combinar fibra y citrato de magnesio?
La clave está en que no actúan exactamente de la misma manera.
La fibra contribuye principalmente a las características físicas del contenido intestinal, ayudando a aumentar el volumen y favorecer una consistencia adecuada de las heces, mientras que el magnesio no absorbido puede contribuir a retener agua en el intestino.
Por eso, al combinar ambos componentes se busca abordar dos aspectos importantes de la regularidad intestinal:
FIBRA → volumen y consistencia
MAGNESIO → mayor contenido de agua
COMBINACIÓN → acompañamiento de la regularidad intestinal
No significa que la combinación sea un tratamiento para todas las causas de estreñimiento. El estreñimiento puede tener distintos orígenes y, cuando es persistente, aparece de forma repentina o se acompaña de dolor intenso, sangrado, pérdida de peso u otros síntomas, corresponde realizar una consulta profesional.
La hidratación también es fundamental
Cuando se aumenta el consumo de fibra, es especialmente importante acompañarlo de una adecuada ingesta de líquidos.
La fibra necesita agua para ejercer correctamente muchas de sus funciones. Por eso, incrementar considerablemente la cantidad de fibra sin una hidratación suficiente puede no producir el resultado esperado e incluso generar mayor malestar digestivo en algunas personas.
También es recomendable aumentar el consumo de fibra de manera progresiva, permitiendo que el sistema digestivo se adapte.
Dos mecanismos diferentes, un mismo objetivo
La combinación de fibra alimentaria y citrato de magnesio resulta interesante porque reúne dos mecanismos diferentes vinculados con el tránsito intestinal.
Mientras la fibra contribuye al volumen y la consistencia de las heces, el magnesio puede favorecer una mayor presencia de agua en el contenido intestinal. Esta complementariedad permite formular suplementos orientados a acompañar la regularidad intestinal y el bienestar digestivo.
Fibra + Citrato de Magnesio Calihepat+
Dos componentes. Dos mecanismos complementarios.
Una fórmula desarrollada para acompañar la regularidad intestinal, combinando fibra alimentaria y citrato de magnesio en una presentación práctica para incorporar a la rutina diaria. 

